28 junio 2015

YO TAMBIEN SOY GRECIA







Lo que está ocurriendo en Grecia no es diferente de lo que sucede en nuestro país, es solo una cuestión de quien nos siga gobernando para recibir el mismo trato. La brecha social que se ha ido creando entre ricos y pobres podemos extrapolarla desde lo más cercano (España), a otros países (Grecia), o zonas enteras como el norte de África. La Unión Europea se ha convertido en la Unión Monetaria y lo que prima no es el desarrollo y la convergencia hacia una sociedad más justa sino la ley del dinero. Todo ese espíritu que fue plasmado en la carta magna de su constitución, se ha quedado en papel mojado y cada día que pasa nos encontramos con ese esperpento llamado Troika y que es quien toma las decisiones sobre el papel que cada país va a jugar en la Eurozona. Es decir, hacen todo lo contrario de lo que predican cuando se les llena la boca de la palabra “democracia".
Eso mismo está ocurriendo en el Magreb en donde en vez de ayudar a las “primaveras árabes” surgidas tras las derrotas de dictadores sustentados por gobiernos americano y europeos, han dejado en manos de los extremistas la evolución de esos pueblos machacados hasta ahora por economías supeditadas a los grandes intereses multinacionales. Después del gran fracaso de la invasión de Irak, ahora se dedican a apoyar a nuevos dictadores (Egipto) como si después de recapacitar se dieran cuenta de que era mejor haber continuado con los Sadam Hussein de cada uno de esos países. Pero claro, eso queda aún muy lejos. Solo nos hace recapacitar cuando se cargan a unos cuantos europeos.


El gobierno Griego no puede traicionar  a su pueblo sin antes consultarle. Eso es justo lo que no hacen gobiernos como el nuestro, que para seguir endeudándose hasta las cejas se atan de pies y manos con la Troika para seguir desmontando el estado de bienestar agrandando la brecha social entre ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres. 
Ignoro si este escarmiento que quieren hacer con Grecia les va a salir bien, yo lo dudo. En los tiempos que corren no se puede seguir apretando la soga aquí y allí alimentando la desigualdad y por tanto el odio. Bueno, si se puede, pero no les va a salir gratis.

Es el momento de decir basta a esta sangría de vidas demostrando solidaridad con aquellos pueblos que tienen la valentía de decir basta a esta panda de mafiosos.

Yo también soy Grecia.

17 junio 2015

PADRE E HIJO

Foto tomada de la red


Según bajaba del Metro fui acercándome a un padre ( tamaño armario) y a su hijo pequeño que no rondaría más de los 6 años. Iban separados y el hombre le estaba reprochando algo. En el momento de situarme a su altura comprendí que la reprimenda se debía a algo relacionado con el colegio. El poco tiempo que tardé en sobrepasarlos me dio para escuchar:

- Eso está muy mal y te vas a quedar castigado hasta que hagas las cosas bien.
El pequeño, que apenas sobrepasaba la cadera de su progenitor, respondió:
- Y entonces: ¿Cómo consigo el perdono?
Hubo un instante de silencio y seguidamente su padre titubeando le respondió:
- Pues... si estudias más y no vuelves a mentirnos..., si veo que estudias y no mientes tendrás otras cosas de las que te gusta hacer. Es la última vez que...

Aquí dejaron de llegarme las palabras y me vinieron las reflexiones sobre: ¿Cómo consigo el perdono?