15 octubre 2012



¿A ESTO LLAMAMOS DEMOCRACIA?


Está muy claro que para los políticos actuales subyugados al poder financiero, la democracia consiste en pedir al pueblo un cheque en blanco cada cuatro años para hacer y deshacer a su antojo durante el periodo legislativo. Da exactamente igual lo que en su momento prometieron para conseguir el respaldo de los votantes, una vez elegidos dirán eso de: -Se siente, a lo hecho pecho o ajo y agua. ¿Y a esto se le llama democracia? ¿Es posible creerse semejante desfachatez?
Personalmente, lo que más me revienta, es la facilidad con la que estos inútiles y rendidos gobernantes se otorgan una representatividad, que a modo de símil, sería tan absurda en estos momentos como pretender comenzar un proyecto de infraestructura ferroviaria con los datos anteriores a la posterior devastación de la zona por un terremoto. Vamos, como si nada hubiera cambiado. Solo una canalla irresponsable que no tiene ningún objetivo que no sea engordar sus bolsillos y mantener sus privilegios, puede llevar adelante unas decisiones que para nada tienen que ver con lo que el pueblo quería. Y como la realidad es tozuda, día a día se confirma que nada de lo que ponen en marcha sirve para el fin por el que fueron elegidos. Y a pesar de ello, siguen y siguen arrogándose una mayoría obtenida en las urnas con un engaño y alevosía sin precedentes, indignándose con todos aquellos que manifiestan su disconformidad con el estado actual de la política. Y si las cosas se ponen muy feas, estos caciques se inventan cualquier tsunami para desviar la atención de los ciudadanos por sus problemas reales. Y ahí se juntan catalanes, vascos, madrileños, andaluces, etc., políticos corruptos, empresarios y banqueros claro, para ponernos delante de los ojos una España desmembrada por los separatismos irreverentes. Una vez más, con las banderas nos intentan nublar la inteligencia y dividirnos en pos de intereses ajenos a los de quien formamos o por lo menos nos sentimos ciudadanos del mundo, desafectados de cualquier símbolo que discrimine a unos de otros. Cuán pérfida llega a ser  la maldad con la que estos ilustres caciques se revisten de un manto digno a la hora de perpetrar sus fechorías.
Si es verdad el dicho de que cada pueblo tiene el gobierno que se merece, es hora ya de que cada uno empiece a pensar si es este el futuro que queremos dejar a los que nos siguen. ¿A quién van a seguir engañando estos reaccionarios de baja alcurnia?

2 comentarios:

Lola Sanabria dijo...

Suscribo absolutamente todo de lo que has dejado en este texto lúcido sobre la canalla que nos asola.

Abrazos y muchos.

Juan Leante dijo...

Gracias por pasarte pequeña.
Un beso.